Mujeres y TI: Baja participación en mercado laboral busca combatirse formando programadoras

Mujeres y TI: Baja participación en mercado laboral busca combatirse formando programadoras

Desde el gremio, confirman el interés por sumar mujeres a sus filas para aprovechar sus capacidades y, a su vez, aminorar la brecha de capital humano en el sector.

“En los 32 años que tenemos como gremio -con directorios de 11 miembros que se renuevan cada dos años- sólo hemos tenido dos directoras, eso te da una muestra sobre la correlación de cargos entre hombres y mujeres en esta industria”, sostiene Marcelo Román, gerente general de la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de Información (ACTI). Esto da cuenta de una baja participación de mujeres en el área de las Tecnologías de la Información (TI) en Chile, incluso menor a la que se estima a nivel mundial, donde la cifra bordea el 25% y para los cargos altos y ejecutivos cae al 14%.

La ACTI señala que en el país sólo el 5% de los profesionales y técnicos en el mundo TI son mujeres, un número muy por debajo de la participación de los hombres la que se alza a 95%, situación a la que se atribuyen, principalmente factores socioculturales.

“Las mujeres tienen una baja participación en la tecnología en educación básica y en la media lo que continúa en sus carreras, donde escogen aquellas orientadas al área humanista mucho más que las relacionadas a las tecnológicas por diversos motivos, fundamentalmente sociológicos. A pocas mujeres cuando pequeñas les regalan un lego o un computador sino que existen otro tipo de regalos, tales como muñecas o ropa, lo que tiene influencia en las carreras que posteriormente estudian”, apunta Román.

Una realidad que contrasta con el aporte que el género femenino puede hacer al sector. La baja cantidad de mujeres que se desempeñan destaca por sus habilidades para realizar muchas tareas de manera simultánea, lo que resulta útil en áreas como la venta de soluciones TI, donde se concentra su participación, sostiene Felipe Lagos, director ejecutivo de Adecco Professional. “La capacidad por ejemplo de hablar con los clientes, tomar requerimientos, realizarlos y registrar el proceso es distintivo y superior a la de los hombres quienes realizan labores específicas”, puntualiza.

Román señala que en un sentido más amplio el teletrabajo, que hoy se desarrolla en diferentes industrias, podría ser una buena alternativa para ellas.

Por otra parte, un déficit estimado de 6.000 profesionales y técnicos en la industria nacional de TI, hace que el interés por la participación femenina crezca. De este modo, se podría combatir la brecha de capital humano, obteniendo otros beneficios para las empresas como ambientes más heterogéneos de trabajo y “una alta empleabilidad para las colaboradoras en un rubro que representa para Adecco el 20% del total de los puestos de trabajo ofrecidos por las compañías” precisa Lagos.

Opinión que comparte el ejecutivo de ACTI quien advierte que la industria ha crecido velozmente en términos de renta en comparación a otras ocupaciones, siendo un área de oportunidades al corto y largo plazo. “No hay sector ni industria que no tenga su futuro anclado al desarrollo tecnológico, el que no incorpora personas con habilidades tecnológicas está destinado a quedar rezagado y a ser menos competitivos”, precisa.

Planes para aumentar la participación

Con el fin de cambiar este paradigma e instar la participación femenina, el gobierno a través de Corfo ofreció a fines de 2015 becas para que mujeres -de entre 25 y 40 años- se capacitaran en programación y software. El curso, que tuvo cerca de 800 postulantes, recibió este año a 75 alumnas. Su duración será de cinco meses, entre abril a junio y una vez finalizado, pretende insertar a quienes se gradúen en el mundo laboral.

“El compromiso es conectarlas con las áreas de selección de empresas socias de ACTI que están participando en el programa como colaboradores, para que puedan entrar en un proceso de selección de esas empresas”, apunta Román.

También asegura que el curso busca captar mujeres desde otras carreras que sean compatibles con la industria TI, privilegiando a aquellas de quintiles más bajos y considerando este primer curso como un piloto. “Si todo resulta exitoso la idea es masificarlo, hacer cursos más breves y generar empleabilidad y atracción de mujeres a la industria”.